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jueves, 19 de enero de 2012

De bipolaridad y otros síntomas de futuro incierto


Por Leo Timossi
leotimossi@hotmail.com


Cinco meses.  El tiempo, que transcurrió excesivamente lento para la parcialidad que se orgulla en manifestarse albirroja (en un año de nulas luces) no alcanza a un semestre. A veces, algunos apocalípticos aseguran que varias horas son suficientes para trazar una opinión medianamente definitiva del futuro de las personas y por ende, de las gestiones. No es el ánimo de esta reflexión.

Enrique Lombardi es un arquitecto reconocido y un ex jugador de la institución. Socio de toda la vida, cabeza visible del proyecto Tierra de Campeones, nunca fue dirigente pero se acercó bastante. A priori, su elección asomaba complicada. La única bandera enarbolada por Quique era la convicción y el deseo de que SU comisión asumiría un compromiso absoluto con este, su proyecto estadio. Pero muy poco más. Inexperiencia en momentos donde el club y sus finanzas avanzaban sin pausa pero sin prisa hacia un marcado déficit, pocos miembros que hayan integrado alguna vez una lista electoral, incluso una residencia de Lombardi que asomaba lejana, allá por la coqueta Pilar. Pero entonces por Julio, una reunión en el piso once del número 11 inclinó la balanza. La venia de Verón asomaba como la diferencia que determinaba el favoritismo del arquitecto por sobre Piergiacomi y Arias Navarro, los otros dos candidatos que realmente no prometían nada nuevo, ni muy distinto uno del otro.

            Septiembre llegó hace rato y Lombardi arrasó con el 73% del escaso electorado que se presentó a votar. El bajo número de votantes puede explicarse desde muchos aspectos sociológicos que asoman lejanos al desinterés. Muchos opinan, con alevosía incluso, sobre los destinos del club y las decisiones de la comisión. ¿Cuántos de esos socios eligieron a Lombardi hace menos de seis meses? La contradicción tiene dos responsables. Y el nuevo presidente, superado el plazo de 100 días que el mismo se impuso, cayó inexorablemente en la volteada de las declaraciones bipolares, un producto de su propia inexperiencia.

            Las palabras de quien manejará las riendas del club hasta mediados de 2013 sobre el mes de enero sorprenden. No solo por la cantidad, bastante frecuente, máxime en una institución que siempre eligió el recelo, sino por el contenido contradictorio de sus dichos.

Lombardi junto a Verón y el titular de Adidas Argentina.
El Presidente tambien declaró sobre el asunto en dos o tres oportunidades.
            El mercado de pases de este caluroso verano está causando estragos en la opinión pública del bueno pero inexperto Enrique. El caso Enzo Pérez, la carta a Benfica, el coordinador de juveniles; varios puntos que encontraron a Lombardi declarando una y otra vez, paseando por el aire de La Redonda repetidamente. Así, el nuevo presidente pecó de no ser un hábil declarante, carne de carroña en cualquier aparato político. Incluso un medio platense bastante amigo de las páginas amarillas (Léase sin tapujos: CieloSports) aseguró que Verón y otros miembros de su comisión se mostraban molestos con la verborragia de Lombardi.

Mariano Andújar
Él, quien no se esconde y pone la cara para cualquier consulta (aspecto que no se puede ni se debe obviar) rebalsó el vaso de sus propias palabras cuando afirmó, hace una semana y media atrás, que el plantel estaba completo.Y que “En el puesto de arquero está Villar, que no hace mucho fue elegido mejor arquero del continente. Esa zona está bien cubierta”

Las vueltas de la vida, y de la famosa frase que reza que en el fútbol puede pasar cualquier cosa (originalmente pensada para adentro de la cancha) una semana después Mariano Andújar regresa al club, con un préstamo por seis meses a cambio de U$100.000 dólares.  En Estudiantes,  el número de arquero profesionales entonces llega a cinco (Villar, Albil, Silva, Rulli y el recien llegado Andújar) y asoma superpoblado. Porque Andújar no es un arquero que venga a competir por el puesto. NI Villar es un arquero para tener en el banco. Ayer Lombardi declaró que la llegada de Andújar era algo esperado por todos los hinchas del club, que a Albil no se le iban a cerrar las puertas para emigrar cuando hace una semana aseguró que se le iba a renovar contrato.  Lombardi reconoció que El Loco, tipo que lleva 8 años en el club (uno, entremedio, en San Lorenzo) se comportó todo el tiempo como un caballero. Su premio, para una persona que, asegura, se quiere quedar en el club, es dejarlo en libertad. Hace seis meses, Justo Villar firmó un contrato por 3 años a cambio de U$ 1.500.000.  Hoy, después de flojos rendimientos y lesiones, se le busca club a un arquero de reconocidas condiciones que resignó su sueldo mientras se mantenga inactivo. Nadie duda del nivel y jerarquía de Andújar. Pero Lombardi, una vez más, se equivoca al asegurar que era una llegada esperada por los hinchas.

Justo Villar
Damián Albil

 Hoy por hoy, los hinchas se muestran inseguros de las decisiones de Lombardi. Y en esta ola de bipolaridad, la sensación es lógica: La propuesta al horizonte es incierta y por tanto, poco seductora.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sapos de este pozo.

Por Leo Timossi                                                                       leotimossi@hotmail.com                                                                                                                   


Las eliminatorias para el Mundial 2014 recién comienzan. Sudáfrica todavía no terminó de sangrar y la Copa América es algo más que un recuerdo fresco. Amargo y cercano. Un año, cuatro meses y un par de días después de aquel día donde Pasman dejó de sentirla (tan) adentro, la selección Argentina, llena de imprecisiones y algo obtusa de buen juego, ganó dos partidos, empató uno y perdió el restante, jugadas cuatro de las 16 fechas con destino final carioca. En el medio, un mamarracho dirigencia, una Copa perdida de local y el primer despido de la era Grondona. Un año, cuatro meses, dos fracasos y tres técnicos.

                Las tentativas de las nuevas tecnologías invitan a caer en el error de visitarlas en medio de los partidos. Quien haya visitado la red social twitter mientras transcurría el primer tiempo entre la selección colombiana y su par argentina  seguramente encontró muchísimos comentarios negativos (muchos, con razón) sobre el rendimiento  de los dirigidos por Sabella, como así también muchos otros maliciosos, sin sentido y hasta opositores. En un país donde el mundo fútbol y sus criticas y opiniones han transformado casi todos los niveles de debate (comportamientos políticos o faranduleros, por ejemplo) en el caso del deporte rey, la crítica se torna feroz e impaciente. Muchos pidieron la renuncia de Sabella, que lleva en el cargo algo más de tres meses.


Mascherano ya desvío la pelota haciendo inútil
el esfuerzo de Romero.
                La Selección asomó la cabeza en Barranquilla con un cambio de planteo, mucho menos ambicioso en cuanto a ofensiva. El plan involucraba solidez defensiva mediante el control de la pelota y la recuperación rápida con el trivote Braña-Mascherano-Guíñazú. Este último y Sosa, con el objetivo de hacerle llegar la pelota a Messi e Higuaín. Es lógico entonces decir que el proyectó no presperó de la forma esperada. Porque el sector derecho sufrió casi todos los embates del local, victimario de un Sosita errático y poco dinámico. Por ese sector Colombia atacó dos veces y sólo el pie de Burdisso y el mal cabezazo de Jackson Martínez evitaron el primer gol cafetero. Pero cuando la vocación ofensiva se basa en intentonas individuales de Messi, el planteo mezquino se paga con goles en contra. Y una torpe falta de Zabaleta en cerca del área invitó un tiro libre de medio gol al que Mascherano, de flojo partido, regaló la otra mitad. Una desgracia al planteo de Sabella, quizá no inequívoco pero si inefectivo desde su ejecución.

Nico Burdisso es retirado en camilla.
Se rompió los ligamentos cruzados.
 Las sensaciones no eran las mejores. Y el pueblo argentino twittero (oh juremos con gloria morir) expresó sus sensaciones en la red. Que Sosa no tenía nivel de selección nacional, que Sabella  debía renunciar y que Messi es catalán son algunas de las acusaciones más suaves de los detractores de este proceso. Sabella, muchos kilómetros más allá y ajeno a estas cuestiones, optó por mantener a Sosa en cancha, pero sobre la izquierda, reemplazando a Guíñazú el Kun Agüero. La empresa entonces asomaba arriesgada, sobre todo por lo descuidado del andarivel derecho. Cosas del destino, de la suerte y de la inocencia colombiana para no explotar la nueva actitud de los capitaneados por un Messi más generoso explican que desde la entrada de Agüero y sus combinaciones con Lío, la sensación térmica de la asfixiante Barranquilla avisaba sobre empates.

                Así fue como Sosa, que dejó de ser Sosita en el segundo tiempo para firmar su mejor partido en la mayor, al fin de cuentas, combinó con Clemente y tras un centro atrás mal rechazado por Ospina, Messi empujó para convertir su segundo gol en eliminatorias, en el país donde marcó su primer gol albiceleste hace ya seis años. El empate, situación impensada en el primer tiempo y en una selección a la que se le achaca falta de carácter, era cosa palpable.


                Entonces, el peso especifico del ataque argentino se hizo sentir. Pudo ser de Colombia, pero Romero se quedó con la masita de Zuñiga. Para estos jugadores, que jugaron como sapos pero orgullosamente de este pozo, algunos errores son deliciosos. Higüaín encontró al arquero tras recibir de Messi. El arquero colombiano dio un rebote hacía afuera que encontró a Agüero, que no tuvo más que gritar el gol con ganas, su quinto en trece partidos por eliminatorias.

Y el horizonte de trabajo de Sabella, ahora asoma más tranquilo. Porque tiene siete meses por delante para el próximo partido de eliminatorias, que lo encontrará en igualdad de puntos con Uruguay, aunque con un partido menos. Lamentable la  lesión de Burdisso, pero saludable ingreso de Federico Fernández, hoy por hoy, con chances de ser titular, no así Desábato, de buen partido. Se podrá aceitar una idea, buscar variantes de juego y esquemas, para fomentar un mismo equipo que mantenga una línea en todas partes. Así, llegado el 2014, estaremos todos en Brasil alentando por mérito de resultados vistosos. Hoy, se ganó jugando feo, sacando provecho de errores deliciosos.


lunes, 19 de septiembre de 2011

Adelante Estudiantes, Adelante!

 Por Leo Timossi                                                                                                                                            leotimossi@hotmail.com

 No te declares jamás vencido, 
aunque mil veces en la lucha caigas, 
que caer no es ceder si has conseguido, 
levantarse de nuevo en otras tantas.
Adelante Estudiantes, Adelante.

                No, no se trata de un absurdo plagio y posterior adaptación deportiva de la prosa del poeta  Almafuerte. Las palabras que preceden este análisis son sólo un fragmento (el inicial) del himno de Estudiantes de La Plata.  Miguel Ángel Russo, hombre de la casa como muy pocos, eligió este fragmento para describir el golpe de carácter que impulsó a sus dirigidos a conseguir su primera victoria en el torneo. Un carácter que este mismo plantel no había demostrado en las anteriores seis fechas y en la Copa Sudamericana.



                En este análisis sobran las ambigüedades, emocionales y de las otras. La vuelta al análisis por parte de este simple hincha con vocación de comunicador es clara: Estudiantes mostró nuevas acciones dignas de un nuevo análisis. Desde el último post de este blog a esta fecha, pasaron casi 20 días. Y la sensación de quien escribe era la misma, conforme pasaron resultados y equipos. No había detalles nuevos, nada que precise alguna explicación que no haya sido oportunamente saldada. Pero hoy Estudiantes ganó. Y es noticia. Marcó la misma cantidad de goles que en todo el torneo en un mismo partido (4). En líneas muy generales, el equipo se mostró sólido, se pudo recuperar de la adversidad y, cómo en el partido ante San Martín (esta vez, con mejor final) marcaron sus dos delanteros. Pero Estudiantes, hoy también, como ante Tigre, recibió un gol ni bien comenzado el encuentro. A Estudiantes, hoy también, le metieron tres goles.

                Para ser absolutamente justos, jugar con el misterio y tal vez, por llevar un poco la contra, hagamos un análisis atípico, desde adelante hacia atrás. Russo plantó esta tarde un esquema 3-4-1-2 con un tridente ofensivo inédito este torneo (Coria de enlace, Carrillo y Fernández como delanteros) y la empresa le dio frutos. En un partido que no trascenderá por lo que aportó de espaldas al arco, Carrillo estuvo dos veces donde tenía que estar y marcó dos goles (uno mal anulado por Pompei) y cumplió su función perfectamente. Es cierto, estuvo muy flojo en lo correspondiente a aguantar la pelota y por momentos algo disperso, pero con muy poco redondeó una buena tarea, sobre todo si la comparamos con la ofrecida por Boselli en las últimas fechas. Su compañero de ataque, Mauro Fernández fue, a entender de este editor, la figura moral del encuentro (el mote de moral, explicado más adelante) y acalló las voces que miraron extrañadas la velocidad con la que se ganó la titularidad. Algunos, más escépticos, atribuían a Miguel Pires este favor. Pero el ex Brown no sólo marcó su primer gol, sino que encaró, recuperó y por primera vez, se ganó la aprobación total de la gente, que dejó bajar tibiamente un “Rayo, Rayo” cuando el delantero se fue reemplazado.

                               Por su parte, el debutante Facundo Coria tuvo una correcta labor. El Mago no disputaba un encuentro oficial desde Febrero y lo sintió por momentos, como así también la falta de un socio en la creación además de Verón. Combinando con este último se vio lo mejor del ex Vélez en cancha, luego de un muy buen pase entre dos de la Bruja que Coria, ya en el área, dejó atrás un marcador y cuando entregó el pase atrás, fue despejado al córner. Luego se lo vio algo contenido y por momentos retrasado, pero suplió la falta de fútbol con mucha entrega y algo de recuperación, dosis no esperada por la familia pincha que le agradeció con aplausos. En la mitad, las cosas fueron claras. Braña volvió con un nivel notable, recuperó y por momentos se cargó el equipo al hombro, con esas sutilezas de habilidad que genera fouls necesarios para calmar el juego.  Entregó tanto que el cuerpo dijó basta, pero sólo fue cansancio y para alegría de todos los pinchas, el Chapu estará en la bombonera. Lo de Verón, en cambio, fue más irregular, pero punzante. Generó en ataque con pases precisos, combinó bien con Coria y de sus pies nacieron el segundo y el cuarto gol (en el segundo, gran jugada personal previa al tiro al arco). La Bruja vuelve a evidenciar un buen nivel, como ante Tigre, que sin ser descollante, auspicia a ilusionarse con su continuidad.

 Las líneas derecha e izquierda estuvieron bien flanqueadas por Mercado y Domínguez, que parecen haberse asegurado el puesto en este esquema. Mercado jugó su mejor partido del año, en la posición en la que se consagró en el Apertura 2010. Dos goles y una excelente asistencia obligaron (con gusto) a quien detalla a definirlo como figura del partido, conformando al Rayo con el mote moral. El trabajo de Carachito Domínguez fue más discreto, sobre todo en ataque, no obstante de eso, el colombiano ensayó un buen remate a colocar ni bien empezado el partido y luego tuvo participación en el primer gol. Su déficit, está vez, fue el desborde, actitud que intentó tomar una sóla vez en el partido y no fue positiva. La línea defensiva tuvo una buena tarde. Cellay mostró la seguridad que había dejado ver en Córdoba en la semana, al igual que , de flojo rendimiento en este Apertura. Sarulyte se mostró muy seguro y hubo quienes pidieron por la titularidad del entrerriano por sobre la del subcapitán Desábato.

Cerrando este análisis entonces, diez jugadores pasaron por la lupa y ninguno desaprobó. No obstante, Estudiantes recibió tres goles. Y estuvo dos a cero abajo en el marcador electrónico del Unico platense.  Justo Wilmar Villar Viveros, el paraguayo arquero que fue elegido merecidamente mejor arquero de América en la última Copa disputada en nuestro país, jugó uno de sus peores partidos en los 15 años que lleva de carrera y fue responsable directo de los tres goles de Argentinos Juniors. Lento de reacción, o carente de ella, quien fuera el refuerzo más festejado por la parcialidad albirroja luego de consagrarse en el mismo estadio hace dos meses, hoy recibió los primeros insultos de su hinchada en el fútbol argentino. Algunos tibios reclamos asumieron después del segundo gol, no obstante la tribuna lo aplaudió al comenzar el segundo tiempo. Pero el tercer gol del bicho revalsó el vaso de los locales, que no olvidan la responsabilidad de Villar en la sangría de puntos del equipo (Independiente, San Martín de San Juan, Argentinos) y llegaron a reclamar la titularidad de Álbil en la próxima fecha. Factor psicológico sin duda, nadie atreverá a dudar de la calidad de Villar como defensor de valla.

                Extensa la nota, para un partido que jugó con las emociones de la hinchada. Desazón, bronca, esperanza, alegría, angustia y sonrisas flotaron en el ambiente del techado estadio, bastante adverso desde su cobertura. Estudiantes ganó, marcó cuatro goles y dio vuelta un resultado por primera vez en el año. Si esta victoria fue un disparador o un hecho aislado sólo lo dirá el tiempo. Por ahora, Russo y sus dirigidos gozan de este respiro, pero no deben dejar de mirar el horizonte. Adelante Estudiantes, Adelante.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El Equipo Inmortal

Por Leandro Timossi
leotimossi@hotmail.com


Anexos:

1)Del Técnico y sus responsabilidades
2) De los jugadores y sus culpas.

                Estudiantes de La Plata, reza el cuello de la casaca, evocando la docencia del peso de los bastones albirrojos y el dorado de las letras que reflejan su historia.  Los siglos pasaran, las vitrinas serán empolvadas a veces, relucidas después, pero nadie borrará lo que ya está escrito. Los títulos viven en la memoria de los hinchas, incluso de los que dejaron este mundo. El orgullo es tangible por cada rincón de pasto del Country Club.

                Estos últimos cinco años de Estudiantes fueron dignos de quedar guardados, de coleccionar revistas y posters, de guardar partidos grabados para recordar en la posteridad. Desde la vuelta de Juan Sebastián Verón al club, los proyectos fueron consolidándose hasta consagrar jugadores y nuevas alegrías. También hubo tiempos algo opacos, de los que se sobrevivío reinventándose. Pero cierto que es que, para estos jugadores, y estos hinchas del último lustro, el panorama nunca había sido tan oscuro y desalentador.

1)      Del Técnico y sus responsabilidades;

Miguel Ángel Russo es el técnico idóneo para el club. Al menos lo era en el último mercado de entrenadores. Caído Simeone, Sabella imposible, ¿Quién otro mejor que él para esta transición? Hombre de la casa, de trayectoria, con títulos en el lomo. Entonces, de nuevo: si algún otro nombre tenía y tiene más coherencia que el de Russo, la dirigencia desconoce el fútbol en su total esencia.

No obstante, con los refuerzos solicitados en el Country (quedará, sí , la mancha José Sosa) el entrenador debía aceitar las piezas, implementar una idea, revitalizar la confianza e imprimir, a este grupo de jugadores campeones hace menos de un año, el fuego sagrado de la casa. Berizzo había dejado apenas un mal semestre y Luis Suarez algunos chicos fogueados. De todos ellos, Russo sólo utilizó uno, a Carrillo, para su primer partido en Rosario.

Estudiantes hoy no juega a nada. No hay destellos de buen fútbol ni de patrón de juego. El plantel entró en un laberinto cuando Alejandro forzó su propia salida. No hay sorpresa ni dinamismo. El equipo está lento, largo y sólo se une con pelotazos desde la defensa. Cierto que es que las lesiones han jugado alguna que otra mala pasada, pero desde el banco no se dan señales de un golpe anímico.

Y quizá, finalmente y a su vez, en concordancia con el anterior punto, el mayor déficit del DT es el manejo de los cambios.  Lento, inocente, sumiso y por demás curioso. Nunca un cambio de Miguel resultó efectivo desde su vuelta al club. Ninguno respondió a la lógica de nombre y momento a su misma vez.  Volantes cuando deben ingresar delanteros, nombres por nombres de jugadores que rendían bien, falta de claridad en las indicaciones, son sin dudas los fallos más palpables al hincha de este nuevo cuerpo técnico. Por lo que es y su espalda, de todas formas, Russo tiene crédito. Aunque el hincha, algo desencantado, ya perdió casi toda su fe de festejar un titulo este semestre.

2)      De los Jugadores y sus culpas;



           El punto más sensible de tocar.  Porqué es el más confuso, por ende, el más propicio al error y a herir susceptibilidades (quizá la ventaja de lo ignoto de este blog proporcione muchas más libertades) de consagrados no fieles a estos desventurados pasos. Equivoca el discurso (como las decisiones en la cancha)  Cellay cuando explica el mal momento desde el planteo de los rivales. En el fútbol te pueden ganar de muchas formas, a la contra o como el Barcelona, pero para contrarrestarlo, el propio equipo tiene que hacer las cosas bien, cuestión que Estudiantes sólo mostró un rato frente a Independiente.

         Los refuerzos no enganchan, por más que sean de dilatada y probada jerarquía (Villar; González) o de un pasado reciente exitoso en el club (Mismo Cellay, Boselli) y eso se complementa con el bajísimo rendimiento de los que ya pasaron sin gloria y  bastante pena el primer semestre. Desábato ( en el segundo gol de Arsenal pierde en la marca ante quien debería ocupar su lugar en la selección, Guillermo Burdisso) está lejos de mostrar el nivel que lo supo consagrar y en contraparte, parece haber entrado en una cuesta decreciente de rendimiento que parece tener el destino final que tuvo otro legendario como Agustín Alayes. , soldado en cualquier batalla, hoy no es seguro, ni en defensa, ni en ataque, ni en ninguna faceta que tenga que ver con el fútbol. Ausente Braña, en bastante sintonía Verón, Matías Sanchez intenta mezclar un poco de ambos y no recuerda al medio cuarto de ninguno. Sólo IberbiaCarbonero salvan la media general de un equipo que curiosamente en simpatía con el color del colombiano, se asemeja a una sombra. Si hasta la Gata Fernández, jugador valioso si los hay, pecó ante Arsenal de individualista, como si el sólo pudiese sobresalir.

      El Chino Benitez muere en medias tintas de irregularidades, con buenos pases y equivocar los caminos. Boselli y sus goles malogrados merece un libro aparte.


En este plantel hay nombres que para siempre quedaran guardados en la memoria, en la buena historia del club pincharrata. Pero hoy, este León deslucido, desmotivado, desganado, se arrastra por la cancha. Y a diferencia de cuando ganaron la copa, hoy también se asemejan a un equipo inmortal. O tal vez, mejor dicho, a un equipo sin alma.

martes, 9 de agosto de 2011

Empate táctico

Por Leo Timossi
leotimossi@hotmail.com
                                       
Pasado el mediodía en el litoral, superadas ya las angustias de la decepcionante Copa América, latía en las expectativas de la patria futbolera un nuevo Apertura del fútbol argentino con promesa de buen fútbol allá en Rosario.

                Estudiantes posiblemente sea el equipo que más (y mejor) se ha reforzado con vistas a Diciembre. Y digo con vistas a fin de año, porque la idea es encontrar al equipo por esas fechas rodeado de un extenso cordel de éxitos, con esperanzas a todavía más logros en lo inmediato de 2012. La apuesta económica, la valorada por los socios y simpatizantes cuando los resultados no acompañan, es fuerte y arriesgada. Vivieron en carne propia los dirigentes lo frágiles que pueden ser los ánimos cuando el ciclo Berizzo dio varios trompos. Nombres de peso para contrarrestar un puntaje flaco en el último torneo. Mauro Boselli y Mariano González para ataque y mediocampo, Cristian Cellay y Justo Villar reforzando la defensa y el arco, más jerarquía para cada línea. El entusiasmo que generaron movilizó a la gente hasta el Parque Independencia, aunque la mayoría de los refuerzos no dijeron presente.


                El planteo de Russo asomó simple, lógico de acuerdo a las piezas disponibles y esa es la respuesta primaria a este empate sin goles. Hace dos meses era utópico pensar que Diego Galván sería el reemplazante de Enzo Pérez. Pero sistema táctico y buen rendimiento de la Pantera en la pretemporada volcaron la balanza para que la gente no se vea horrorizada e incluso, hasta gratamente sorprendida por la inclusión del ex Lanús en la formación inicial (Russo fue quien lo hizo debutar en primera, dato a tener en cuenta) en cambio, fue poco productivo y hasta frio el debut de José Luis Fernández por la punta izquierda. No obstante, lejos está el ex Racing y Benfica de haber perdido crédito. Cierto es que toda la pretemporada fue Carbonero el titular y que la falta de habilitación (¿Error dirigencial?) le jugó a Russo una mala pasada. Necesitará el zurdo más rodaje de partidos para mostrar su potencial.

Carrillo, aguantando la pelota.
Fue demasiado táctico el León del Apertura 2011. Solvente, disciplinado (con excepción de Braña, en sentidos buenos y malos) y quizá por eso se pagó con el empate. Faltó desequilibrio, uno que si mostró La Lepra de la mano de Noir y Sperdutti, aunque a cuentagotas. Carrillo pivoteó en forma interesante, pero no pesó. Boselli demostró que es un delantero de cuidado fabricándose solo oportunidades pero también recordó una faceta que el hincha había olvidado: Mauro los hace, pero también los erraba, y los sigue errando. Mucho.

A tener en cuenta: En Rosario, el conjunto albirrojo lejos estuvo de ser el equipo ideal de este nuevo Estudiantes. Ni Villar, (aunque Álbil se haya mostrado seguro) ni Verón, ni Mariano González, ni la Gata Fernández asomaron la cabeza por el Estadio Marcelo Bielsa. Mismo caso para Carbonero (hoy por hoy, titular y promesa) y Facundo Coria (cuota de desequilibrio). Interesante Mauro Fernández, ojalá goce de suficientes oportunidades de demostrar lo que insinuó en G. Brown y los amistosos.

Marcelo Piergacomi
Arias Navarro
Elecciones: se confirmó que la Asamblea Anual será el 24 de septiembre, día donde se renovaran las autoridades. Filipas no se presentará a reelección.  Julio César Arias Navarro por una parte, y Marcelo Piergacomi ya se presentaron como candidatos, y se espera lo propio para el Arq. Enrique Lombardi. Pero hay un dato que no es menor y que, seguramente influirá en el sufragio del socio pincharrata: Propuestas, muchas. Interesantes, escasas. Candidatos que cuenten con el apoyo de Verón, el personaje más importante del club... Ninguno.

martes, 2 de agosto de 2011

Quiero mi Perazzo (de buen fútbol)

Por Leo Timossi
leotimossi@hotmail.com

                La selección Argentina sub20 de fútbol empató esta noche sin goles frente a su similar de Inglaterra, en el marco de la segunda fecha de la fase de grupos del Mundial de la categoría disputado en Colombia. Argentina, máximo ganador del trofeo con 5 títulos entre 1979 y 2007 y a priori candidato a vencer en el certamen, inició el partido con fútbol de pase directo y poco profundo, producto de la decisión tan moderna del entrenador Perazzo de jugar con un solo hombre-gol.

                Posiblemente haya influido en la apreciación de este torpe aspirante a periodista el pesimismo reinante en la atmósfera del balompié. El stress deportivo signado por la cruel perversidad de los ferreteros de arriba, que un día nos pinchan la pelota con un camión de 38 ruedas y hoy nos traen una Jalisco a estrenar por presiones del gremio, es, posiblemente, el principal aliciente de la inseguridad que hoy nos reina. Si uno siente amenazada su posición y su derecho de hincha, ¿Cómo haría un empleado de la AFA para no sentir amenazada su profesión?

¿Cómo no sucumbir ante la presión resultadista del negocio/juego si las más firmes convicciones de Viamonte varían en una semana? ¿Cómo sentirse protegido cuando el único apoyo que se recibe es un cañón de 38 largo que aprieta la espalda al ritmo de un reloj?


                Por eso quien les suscribe, un bielsista de primera línea, no recae únicamente en Perazzo a la hora de hacer una evaluación. Enojos primarios hijos de un solo punta se diluyen en el aire ante la primera reflexión. ¿Qué más puede hacer Perazzo, que sentirá amenazado su puesto (con justificadas precisiones) aun siendo campeón? Quedará tal vez para otros contextos más descontracturados el análisis sobre la capacidad y los merecimientos del hoy entrenador juvenil. Cuesta entender que un planteo con tantos jugadores de buen pie, a saber Lamela, Iturbe, Pereyra y Ruiz, por citar solo algunos, sea mezquino. Lo más molesto, cuesta encontrarle punto en común a esta selección de semillero con la reciente mayor eliminada en Santa Fe. ¿Juegan parecido? ¿Intentan lo mismo? ¿Es Iturbe el Messi Guaraní y Lamela un proyecto de Pastore? Y por favor no se malinterprete, porque lejos estoy de decir que estos pibes (el primer mundial en el que puedo decirlo) no merecieron ganar este partido.

Estamos inmersos en un país huérfano de honestas y valederas filosofías. No sólo en el fútbol, sino en todos los ámbitos. Prender la tele y que nos mienta un Filmus o un Macri, poner un deportivo y ahora es Cappa el que zanatea.  Falta entender que no es solo una cuestión propia de voluntades, o que ya no lo es, mejor aún, que nunca lo fue. No alcanza con tener claros los objetivos y los fracasos sin saber cómo vamos a hacer para vencerlos  (o sortearlos) y en esta reflexión vuelvo al fútbol y encuentro, ahora sí, más similitudes con la mayor. La falta de experiencia de sus técnicos. La incapacidad táctica. La carencia de una identidad, una idea, un boceto patrimonial de juego. Posiblemente ganen uno o más partidos. Pero ninguna de las dos juega a nada. Y la culpa no es de Batista, ni de Perazzo.  

La culpa es, en este caso, del ferretero mayor.


lunes, 25 de julio de 2011

Heroes

Por Leo Timossi
leotimossi@hotmail.com



El silbato marcó el final y la gente, extasiada, aplaudía y vitoreaba de pie. Los jugadores, en el centro del campo, miraban al suelo mereciendo el cielo. Habían dado todo lo que estaba a su alcance por regalarle una alegría a su gente. Habían entrenado duro y habían sorteado la fase de grupos arañando ratos de fútbol, con mucho corazón. Pero no había alcanzado y aun así, la gente los reconocía. Habían emocionado a un país hambriento de alegrías. Sediento de goles. No pudieron igualar a los héroes de la Copa América 2011, que entraron séptimos. Pero este decimo puesto en la Copa América Trinidad y Tobago 2023 es toda una consagración.

                La dramatización anterior tiene una suerte de nexo introductor con mis sensaciones de fracaso. Me tomé un tiempo prudencial y necesario para transcribir estas líneas de dolor. Mati se me adelantó incluso cuando yo tenía escrito en la mente este texto. Hoy terminó la Copa América. Argentina, la local, la favorita, fue eliminada hace más de una semana por el campeón.


Me tome este tiempo para poder analizar fríamente la actuación del equipo. No caer en la facilidad subjetiva de cuestionable estudio de gritar a los cuatro vientos que era evidente que Tevez iba a errar el penal. Para no repetir lo redundante de que Gago no pudo mantener el nivel que tuvo ante Costa Rica.  Para no negar que Argentina no mereció perder el partido e incluso, posiblemente jugó mejor. No llorar que el Rusito Pérez, quien abría el marcador santafesino, debió irse expulsado al comienzo del partido resulta piedra angular para empezar un nuevo proyecto. Se terminó el tiempo para jugar sin identidades, bajando de Taringa esquemas de equipos españoles con un software superior. Argentina es un desastre, la mayor y las inferiores. Siento vergüenza por Lionel Messi, que tiene que soportar a esta gente estúpida que tiene el privilegio de ver al mejor del mundo y le cuestiona que no cante el himno o que es español.

 Creo que no soy el único que está harto de ver llorar a Mascherano. Creo también, que no soy el único que piensa que su ciclo en la selección prima en forma decreciente desde el mundial 2006 a esta parte. No hay un volante de jerarquía probada en el medio. O quizá no de la jerarquía de que precisamos. Gago, Banega, Biglia... Son buenos jugadores y muy poco más. Cambiasso, titular en el inter desde hace más de seis años, aporta en ataque pero con muy poco pase profundo. Un Verón, un Riquelme hoy son necesarios como agua en esta selección de Messi +10 promesas (o nueve y Zanetti) . Volantes que hagan ida y vuelta, que abran la cancha por afuera. Hoy jugadores de esa jerarquía no existen. Hay ilusiones en Lamela, en Ricky Álvarez. Particularmente, para las eliminatorias le pongo unas fichitas a Iturbe para abrir la cancha.

  Mañana despedirán a Batista. Mis sueños de ver a Bielsa en la selección, el último técnico que duró más de dos años, quedará enterrado en Euskadi. Pero antes de designar a cualquier otro técnico, llámese Sabella, Bianchi o cualquier otro de una necesaria probada experiencia, deben parar la pelota y pensar a donde vamos. Argentina, cuando uno quiere relatar un problema, o buscar una solución, armar un rompecabezas, arranca por lo conocido, lo probado, lo parecido.. El principio. Hoy se necesita a José Pekerman en inferiores. El más exitoso entrenador en dicha categoría que incluso forjó una mayor que jugaba un buen fútbol. Creo que empezar por este punto es fundamental para inicialar una reinvención.

                Sino, seguiremos bajando por la áspera colina del fracaso y el mal juego. Careciendo absolutamente de una identidad. Caeremos tan bajo que en unos años, un séptimo puesto en una Copa de diez equipos será recordada como un éxito, estos jugadores serán verdaderos héroes y el Checho Batista, hoy insultado, tendrá en el obelisco uno que otro altar.

jueves, 14 de julio de 2011

El Optimista del Pasegol


Por Leo Timossi
leotimossi@hotmail.com


El fútbol ofensivo es infinito, interminable. Por eso es más fácil defender que crear. Correr es una decisión de la voluntad, crear necesita del indispensable requisito del talento.

Marcelo Bielsa.


                Es difícil saber,  a ciencia cierta,  donde tiene la mirada. O, mejor dicho, como hace para ver a sus compañeros. Porque Lionel agarra la pelota y mira al piso, o mejor dicho, a su mejor novia y el pasto. La pega al pie y corre, endiablado. Los defensores, víctimas de un desenfrenado huracán, no saben para donde agarrar. Messi tiene varias opciones. Puede encarar para donde quiere, desafiando leyes físicas que parecen haberse inventado para que él pudiese violar. Dicen que Einstein no se pierde, libreta en mano, ninguno de sus partidos. Si no encara, es porque Lio estará mostrando su mejor faceta, aquella que tendrá más brillo el día que la velocidad ya no sea tan compinche en sus gambetas y que su cara combine algunas arrugas. Los pases gol. La pulga es una adicto a despertar admiraciones. Y cuando no es su indescifrable zurda esquivando rivales como estatuas, cualquiera de sus pies de terciopelo tendrá la capacidad de dejar a un compañero en alguna que otra posición inmejorable, obsequiando una magia que no todos pueden observar. Lionel Andrés Messi. La Pulga. El mejor jugador del mundo.



                Argentina ganó, está claro. Esta victoria, tan necesaria como el agua, quitará del tapete las incontables críticas que recibe diariamente Sergio Batista. El peso específico del resultado final (que incluso, debió ser más abultado) hará olvidar las claras dificultades por embocar la pelotita al fondo de la red. Los desaciertos defensivos, la desorganización instalada, la dependencia del mejor…

                Sería de necio y resentido negar el buen funcionamiento de Argentina frente a Costa Rica. La selección nacional mereció ganar en todo momento el partido. Atacó bien, distribuyó bien. Una vez más, defendió mal.  Costa Rica prácticamente no traspasó la mitad de cancha. No se recuerda una intervención de Romero hasta aquel cabezazo tapado al final del partido. Sin embargo, Costa Rica tuvo corners aislados e innecesarios el primer tiempo. Corners que hubiesen llevado peligro de tratarse de un equipo con más ambiciones. Como nadie puede dudar del buen juego de Argentina, pocos se atreverían a decir que los ticos eran una colección de conitos desparramados que con muy poco, generaron un peligro que ante un equipo como Uruguay se pagará caro. La pareja de centrales y el arquero han sido los únicos que no cambiaron posiciones desde que inició el torneo (Mascherano se alejó del puesto de central que mostró contra Bolivia). El arquero fue figura los dos primeros juegos. La pareja central, en cambio, siempre mostró inseguridad.

El Kun es el goleador de la Copa.
                También será recordado este partido como el mejor de Gago en la selección. Está en su propio rendimiento hacer de esto una plataforma para no salir jamás de un equipo que necesita de alguien con esas capacidades o solo será anécdota de un hecho aislado. Argentina gozó de este esquema. Messi, incomodo e incluso errático los primeros minutos, gozó en su rol de pasador, al igual que Pintita, que no solo distribuyó siempre para adelante (y bien) sino que presionó arriba y cortó. Agüero jugó uno de esos partidos consagratorios que un crack siempre se debe en la albiceleste, jugando incomodo abierto por la punta. Aun así, no pierdo la pelota y es algo digno de elogio de alguien que nunca falló al intentar la individual. Quizá el punto más bajo, sin haber jugado mal, es para Higuaín. Porque falló todo lo que estuvo a su alcance (salvo aquella que entró y que el árbitro –mal- anuló) y sin embargo, su presencia se antoja necesaria. Porque es el único delantero referencia. Libera a Messi, patea con las dos piernas, y si el partido se juega diez veces, en nueve el Pipita no erra ni la mitad.

Gago jugó, por escandalo, su mejor partido en la Selección

                Aun así, Batista demostró ser lo más flojo del equipo una vez más. Cambios inentendibles. La entrada de Pastore fue un derroche sin convicciones, una presencia aclamada por la gente sin instruir nada más. El Checho nunca supo para que lo puso. Un tipo de su jerarquía podría aportar mucho desde el arranque, sin embargo, el banco la mayoría del partido es el único lugar donde el técnico le encuentra lugar. Poco más que inexplicable la salida de Higuaín por Biglia, al mismo instante. Con el partido ya ganado, se exigía un delantero para aumentar la diferencia o probar variantes; el volante de contención del Anderlecht poco podía aportar. Diego Milito, que jugaba con la PSP que había dejado Pastore en el banco de suplentes, se preguntó entonces “para que carajo estoy acá?”. Si no entraba ganando 3-0 contra Costa Rica, no tenía ni idea que clase de partido podía llegar a jugar. 


viernes, 8 de julio de 2011

La peor Copa América de la historia



Por Leo Timossi                                                   leotimossi@hotmail.com                                                                         


ADVERTENCIA: Las siguientes palabras están impregnadas con profundo dolor. El lector podrá notar como el autor buscaba afanosamente una alegría en la selección de fútbol de su país y como a medida que transcurren los partidos siente que un tipo que encontró el puesto más grande de una empresa sin haber terminado el secundario le roba, poco a poco, toda la ilusión.

                Las manos se apoyan en sus rodillas. La cercanía del suelo con el rostro es un reflejo del momento que se vive. La mirada recae sobre el verde césped, pero apunta más abajo. A los subsuelos donde están las explicaciones de tan dolorosa escena. El estupor general de los presentes, que reacciona en insultos como autómatas, solo decora una imagen digna del drama. Y quienes acostumbran a leer estas líneas que humildemente hace publicas este triste autor, sabrán de largo que se intenta alejar lo más posible de todo dramatismo en el mundo del fútbol. Pero mientras para algunos esto no es más que una (nueva) decepción, hay un faro que recibe en la costa de la críticas a todos los buques de prensa y de la popular. Lionel Andrés Messi se despega de sus rodillas y levanta el cuerpo para taparse la cara con la camiseta. Su mirada denota tristeza, cansancio. Bronca.

                Cuanta impotencia debe sentir el mejor jugador del mundo cuando nota que su técnico le miente a la gente y es él quien dentro de la cancha queda expuesto. Messi es mi nueve. Por eso Tevez no está convocado. Quiero ver a Lionel parado como el Barcelona. Tenemos al mejor del mundo y hay que aprovecharlo. Pero el partido comienza y los rivales están lejos de ser Albania, aunque no debería ser importante. Porque Messi, indefectiblemente, queda partido en la cancha. Y el nueve, que juega con el diez, el más hábil gambeteador del mundo, tiene que hacer gala de su talento solo gambeteando desde la mitad de la cancha hasta el arco. A veces, los eternos ignorados por el talento exigimos que cada vez que esto sucede, Lionel haga todo bien. Esperamos que Tevez juegue como en Inglaterra cuando tiene funciones y posiciones totalmente distintas. Esperamos que Lavezzi.. no sé que esperamos de Lavezzi. No sé que espera Batista de él. Una copia en miniatura y  tatuada del Piojo López, el primero de la época Passarella.  Los tres cincos, a quien el esquema mata en proporciones paralelas, son totalmente resistidos pro el argentino. Curioso, son figuras en sus equipos. Posiblemente sea casualidad que Cambiasso sea el argentino más ganador de la historia. Debe tener un excelente representante.

 No obstante, sólo el barbudo arrepentido tiene la llave para hacer chocar esta Ferrari que debería llegar a la final en automático . Sólo un tipo que no sabe cómo llegó, pero que tiene la certeza de saber cómo hacer para poder irse, define una defensa con un jugador que jugó escasos partidos en los últimos 4, 5 años. Únicamente un entrenador con poca lectura de juego cambia un volante central ofensivo por otro del mismo puesto cuando es evidente para una criatura que el mediocampo está partido. Solamente un tipo que en su carrera no debe haber metido goles decide que Higuaín tiene que tirar centros. 

Posiblemente, este sea el entrenador que sea recordado, pase lo que pase de ahora en adelante, como el que llevo a que para esta selección Argentina, la Copa América cocinada en casa sea la peor de la historia. Mientras tanto, en el banco de suplentes, Pastore maldice su burda suerte. Jugando en su propio país, no tiene gracia ni traer alfajores para su gente.